¿Qué distingue a una escuela Montessori?

Desafortunadamente, una de las situaciones que se presenta frecuentemente, es la existencia de escuelas que se dicen Montessori, pero no lo son. Al desvirtuarse la esencia de esta pedagogía, no solo se perjudica a los niños/as, sino que se desprestigia el movimiento Montessori.

Una escuela que sigue al niño ofrece:

 

 

  • Atención al desarrollo equilibrado del niño/a: dando el mismo valor al área cognitiva, motora y social/emocional.
  • Una actitud de respeto y cortesía por parte de todas las personas que trabajan ahí.

  • Respeto por la libre elección.
  • Un trabajo dedicado a la periferia del niño, sin tocar su centro; por lo tanto, la educación emocional se realiza de manera indirecta, como un elemento más del desarrollo.
  • Una búsqueda constante de la concentración a través del trabajo, ya que es la vía señalada por la Dra. Montessori para que el niño/a llegue a la calma, al orden y sea capaz de convivir en armonía.

  • Un cuidado permanente de los materiales y de los ambientes.
  • La puesta en práctica de la Educación Cósmica en la primaria, a través de la interrelación de diferentes áreas del conocimiento, empezando por el trabajo con las Grandes Lecciones.

  • La posibilidad de que cada niño complete sus ciclos de actividad.
  • El establecimiento de un ciclo de trabajo sin interrupciones (para la Casa de los Niños, entre dos horas y media y tres horas; para la primaria, por lo menos de tres horas).
  • Estructura: límites que funcionan porque son adecuados para los niños y adultos (padres y guías) que tienen claras sus atribuciones y responsabilidades.

  • La posibilidad que el niño/a, en la primaria, diseñe sus propios problemas y logre un nivel profundo de trabajo, porque no se ve limitado a resolver ejercicios preparados ni libros de texto.
  • La ausencia de deberes o tareas para hacer en casa.
  • En la primaria, incluir al niño en la evaluación de su propio proceso de aprendizaje.

  • Grupos con edades mixtas, de acuerdo a las etapas y sub etapas de desarrollo señaladas por Montessori.
  • Grupos con un buen número de niños/as, que permitan la entreayuda y el aprendizaje entre ellos, donde se fomente su independencia.
  • La inclusión de algunos niños con características de desarrollo diferentes, sin disminuir la calidad de atención para todos los miembros del grupo.

  • El mismo cuidado por el ambiente exterior (jardín, huerto), que por el interior.
  • Un contacto constante con la realidad, para los niños/as menores de seis años: animales y/o plantas naturales, además de libros ilustrados con personas, animales, plantas y objetos reales.
  • Una cultura ecológica que se manifiesta en acciones concretas.
  • El apoyo para que los niños de primaria organicen las salidas autónomas y puedan reafirmar los aprendizajes iniciados en el ambiente y descubrir el mundo.

  • La presencia de guías debidamente formados y la posibilidad de que se sigan desarrollando, de manera personal y profesional mediante cursos y/o másteres.
  • Una evaluación realizada de manera continua, principalmente a través del registro de observaciones, que se comunican a los padres/madres en diferentes momentos del ciclo escolar.

  • Reuniones de formación para los padres, para que comprendan esta pedagogía y le den seguimiento en casa.

En conclusión: una escuela donde se sigue al niño, se acompaña desde la responsabilidad, dando respuesta a lo que cada uno necesita, para un desarrollo armónico y holístico.

Adela Vizcaino

Departamento Pedagógico