En el libro El niño, el secreto de la infancia la Dra. Montessori describe las anécdotas que la llevaron a establecer los principios de su propuesta educativa. Uno de los capítulos más interesantes es donde narra cómo descubrió el fenómeno de la repetición del ejercicio y la importancia de la concentración en la educación, mientras observaba a una niña de tres años que sacaba y metía cilindros de madera

“Me sorprendió que una niña tan jovencita mostrara tanto interés en repetir el ejercicio interminablemente… Acostumbrada a la medición comencé a contar el número de veces que repetía el ejercicio… Desde el instante en que comencé a contar, la niña había repetido el ejercicio 42 veces. (Cuando terminó) Se paró, como si despertara de un sueño y sonrió feliz.”

La concentración en la educación no solo permite al niño perfeccionar habilidades, sino que marca el inicio de una transformación en su comportamiento, porque le permite encauzar su energía de manera positiva. Este cambio se realiza de manera natural, en la medida que el niño va controlando sus movimientos y desarrollando el auto control. En el ejemplo citado, la Dra. Montessori explica: 

“El ego se había sustraído a todos los estímulos exteriores”.

Concentración en la educación Montessori: ¿qué factores intervienen?

 

En la mayoría de los casos, la concentración empieza con una actividad manual, que puede ser tan sencilla como ensartar cuentas de madera o pasar granos de un recipiente a otro con una cuchara. Por eso los ejercicios de Vida Práctica, que reproducen las tareas que se realizan cotidianamente en el hogar, representan una excelente opción para que los niños pequeños puedan enfocarse y una vez que desarrollan esta habilidad, aprender con mayor facilidad.

Existen diferentes factores que intervienen en la concentración. Veamos algunos de ellos

Encontramos por un lado factores que dependen de la propia persona:

  • La condición física: si un niño está cansado, tiene hambre o alguna incomodidad, será difícil que logre enfocar su atención. 
  • Que la actividad propuesta responda a su interés.
  • El adecuado funcionamiento de la parte del cerebro que regula esta habilidad.

Por otro lado, existen otros factores externos como:

  • Que el estímulo tenga la intensidad necesaria: cada vez es más común que los niños estén expuestos a una sobre estimulación que los satura y dificulta la concentración.
  • Que la actividad sea novedosa y despierte la curiosidad.
  • Que los objetos utilizados en la actividad sean contrastantes.
  • Ofrecer al niño el reto adecuado a sus habilidades: si la tarea es muy fácil, es posible que le aburra; si es muy difícil es posible que provoque frustración, en ambos casos la abandonará al poco tiempo.

La concentración y Ambiente Preparado

En el ambiente preparado, los materiales ofrecen la característica del control del error, es decir, permiten que el niño se dé cuenta de sus equivocaciones y pueda redirigir su actividad; esto prolonga su atención en el ejercicio.

La Teoría de la experiencia óptima, aunque está enfocada a los adultos, establece una relación entre concentración y creatividad; también podemos observar que los niños que perseveran en una actividad, tienen mayor oportunidad de establecer relaciones y descubrir nuevas posibilidades.

¿Cómo podemos ayudar para favorecer este ambiente de concentración en la educación? La principal ayuda que puede ofrecer el adulto a un niño que está concentrado es no interrumpirlo. Hasta un elogio puede ser motivo de distracción y evitará que el niño sienta la satisfacción del propio logro.
En el libro recomendado para padres La Mente Absorvente, la Dra. Montessori escribe:

“¿Qué consejo podemos dar a las madres? Proporcionar a sus hijos trabajos y ocupaciones interesantes, no ayudarles sin necesidad y no interrumpirlos cuando han iniciado un trabajo inteligente”.

Sin duda, la concentración en la educación Montessori es un aspecto más donde podemos detectar el interés del niño por una actividad determinada y potenciar esa motivación en su proceso de aprendizaje. 

Adela Vizcaíno R.

Departamento Pedagógico