En el libro De la infancia a la adolescencia la Dra. Montessori dice:
[su_quote]“Los Scouts aceptan un régimen cuyos rigores van más allá de los que se consideran posibles para niños de esta edad. Así las largas caminatas, las noches en espacios abiertos, la responsabilidad de las propias acciones, el fuego, los campamentos, etcétera, representan todos esfuerzos colectivos. El principio moral básico requiere un compromiso del individuo: El compromiso del individuo al grupo. Y esto es lo esencial.”(1)[/su_quote]
El Movimiento Scout y Montessori
Montessori hace mención de este movimiento como ejemplo de una agrupación cuya ideología y actividad respondían a las necesidades del niño del segundo plano. No es casualidad que existan coincidencias entre este movimiento internacional y lo que sucede en un ambiente Montessori. Para poder comprender un poco más estas coincidencias es pertinente hablar del fundador del Escultismo.

Además de las actividades al aire libre, el contacto con la naturaleza y pautas de sobrevivencia, el Escultismo hizo énfasis en valores tales como: disciplina, lealtad al grupo, responsabilidad y servicio. Con el paso del tiempo, el movimiento se hizo más popular y causó impacto no solamente en los varones. En 1909, durante un encuentro scout en el Palacio de Cristal en Londres, se pudo observar en el desfile de patrullas, una formación de mujeres, quienes estaban dispuestas a buscarse un lugar dentro del movimiento. Baden-Powell tuvo el acierto de pedirle a su hermana menor, Agnes, ayudarle a generar un espacio para las chicas. Tomado en cuenta las circunstancias que vivían las mujeres en estos años, era prácticamente imposible considerar la formación de grupos mixtos, sin embargo, se formó un movimiento alterno, que permitió a las mujeres incursionar también como scouts. Sin duda, Baden-Powell impulsó la igualdad entro hombres y mujeres, algo más que compartía con María Montessori.
La segunda guerra mundial fue un momento crucial en la historia del Escultismo. A través del sistema de patrullas propio del movimiento, unos 150 scouts participaron ayudando a los heridos, sirviendo como mensajeros o guardacostas. Fue evidente que había una organización efectiva, que funcionaba, aunque no hubiera ningún adulto presente. Sin duda, el mensaje era claro, los jóvenes demostraron tener lo necesario para contribuir de forma positiva a su comunidad. Durante este mismo periodo de tiempo, la Dra. Montessori comienza a desarrollar su trabajo acerca de La educación para la paz.
Es evidente que, el Movimiento Scout ha sido, desde su inicio, una propuesta atractiva para la niñez y juventud. No es de extrañarse que se haya expandido por muchos lugares del mundo. Baden-Powell tuvo el acierto de abrir la posibilidad de partición a chicas y muchachos más pequeños que acompañaban a sus hermanos mayores, que veían con entusiasmo las actividades que realizaban. De igual forma, también consideró el desarrollo de los adultos que acompañaban a los niños en su vida scout, generando literatura y programas para una preparación más formal.
Baden-Powell no realizó estudios formales de Pedagogía, sin embargo, fundó un movimiento para jóvenes y niños que brinda esparcimiento y formación en valores. Si podemos encontrar afinidad entre el movimiento scout y la Pedagogía Montessori es porque en ambos se ha puesto la mirada en los niños y los jóvenes.

- El niño o joven como protagonista del proceso educativo.
- El adulto es un orientador, un apoyo. Permite al niño actuar y pensar por sí mismo.
- Favorecer una educación integral.
- Respeto profundo por el niño, por el joven.
- Permitir a cada uno avanzar de acuerdo a su ritmo.
- Libertad para desarrollar actividades afines al interés personal.
- Aprender haciendo, es decir, a partir de una experiencia personal.
- Vincular con la vida cotidiana.
- La importancia de contribuir y ser retribuido por el grupo social de pertenencia.
- El desarrollo de una disciplina interna.
En 2011 el Comité Scout mundial puso en marcha la iniciativa de los Mensajeros de Paz del Movimiento Scout Mundial, una iniciativa que pretende dar a conocer los esfuerzos que hacen sus miembros en pro del bienestar social y el cuidado del ambiente a nivel mundial. De igual forma, este proyecto desea inspirar a otros chicos para colaborar en algún proyecto que promueva cambios positivos en su entorno.
Una de las coincidencias más significativas entre el Escultismo y la Filosofía Montessori es justamente el trabajo en favor de la paz. Cada día, alrededor del mundo, niños y jóvenes comparten tareas similares en un entorno que brinda respeto y la posibilidad de un desarrollo pleno a partir de las propias fortalezas. En estos espacios se alimenta el anhelo de poder servir, de encontrar una misión de vida que aporte a la unidad entre los seres humanos y al cuidado de este maravilloso planeta que es nuestro hogar.
Liliana Contreras Dávila
Departamento Pedagógico
Notas:
Bibliográfica complementaria:
Gómez del Paso del Campo, Ma. Inés. Correa Gómez del Campo Cecilia, López Herrera Ángeles E. Robert Stephenson Smith Baden-Powell. Hombre de su tiempo y educador visionario. Asociaciòn de Scouts de Mèxico A. C.