¿Qué significa Montessori parenting y en qué se diferencia de la crianza tradicional?
El Montessori parenting se refiere a la aplicación de los principios del método Montessori en el entorno familiar, dando continuidad al proceso educativo más allá del aula. Desde sus inicios, María Montessori destacó el papel fundamental del hogar como un espacio clave para el desarrollo integral del niño, afirmando que la educación no debía limitarse únicamente a la escuela.
Como señala Henny A. (2017):
“María Montessori nunca subestimó el papel de los padres en el desarrollo de los niños.”
A diferencia de la crianza tradicional, que suele centrarse en el control adulto y la dirección constante, la crianza Montessori parte de la confianza en el niño como un ser activo, con un deseo natural de aprender. Este enfoque propone acompañar su desarrollo respetando sus tiempos, necesidades y capacidades, tanto en la escuela como en casa.
Para Montessori, era esencial que los padres comprendieran profundamente el desarrollo infantil y se involucraran de forma consciente, aplicando los principios de su filosofía en la vida cotidiana del hogar.
Para entender mejor este proceso, Montessori identificó cuatro planos del desarrollo que abarcan desde el nacimiento hasta la edad adulta, y que permiten acompañar al niño de forma respetuosa en cada etapa.
Principios básicos del estilo de crianza Montessori en casa
El Montessori parenting se sostiene sobre algunos principios clave que orientan la forma de acompañar al niño en el entorno familiar:
- Confianza en el niño: permitir que explore, experimente, se equivoque y aprenda por sí mismo.
- Menos es más: ofrecer pocos juguetes y materiales, pero bien seleccionados, con propósito y calidad.
- Libertad con límites: el niño puede elegir, siempre dentro de un entorno estructurado y seguro.
- Participación en la vida diaria: incluir al niño en las actividades cotidianas del hogar, favoreciendo su sentido de pertenencia.
Estos principios no buscan imponer un modelo rígido, sino crear un ambiente familiar que acompañe el desarrollo natural del niño.
Beneficios del enfoque Montessori para el desarrollo del niño y la familia
Aplicar la crianza Montessori en casa aporta beneficios tanto al niño como al entorno familiar.
Beneficios para el niño
- Autonomía y confianza en sí mismo: actividades como vestirse solo, ordenar su espacio o preparar un refrigerio fortalecen su autoestima.
- Desarrollo de la voluntad: elegir dentro de un ambiente preparado favorece la responsabilidad y la independencia.
- Concentración y enfoque: un entorno ordenado y sencillo permite desarrollar la atención sostenida desde edades tempranas.
- Autodisciplina: sin castigos ni premios, el niño aprende a reflexionar sobre sus acciones y a autorregularse.
- Habilidades sociales y emocionales: la convivencia familiar fomenta la expresión de emociones y la resolución respetuosa de conflictos.
Beneficios para la familia
- Relaciones más respetuosas y conscientes, basadas en la empatía y el respeto mutuo.
- Participación activa en el desarrollo del niño, donde los adultos actúan como guías y acompañantes.
- Ambientes más tranquilos y organizados, que favorecen la calma interior y reducen el estrés.
- Mayor cooperación y menos control, sustituyendo los gritos por una dirección respetuosa.
- Mayor conciencia del desarrollo infantil, entendiendo mejor las necesidades reales de los hijos.
Cómo aplicar Montessori parenting en la vida cotidiana: ejemplos prácticos
El Montessori parenting se concreta en pequeñas acciones diarias adaptadas a cada etapa del desarrollo.

De 1 a 3 años
- Autonomía en rutinas: muebles a su medida, espejo accesible, ropa fácil de manipular.
- Cocina y alimentación: lavar frutas, mezclar ingredientes, usar platos y vasos pequeños.
- Ambiente ordenado: pocos materiales visibles, repisas bajas y rotación de juguetes.
De 3 a 6 años
- Vida diaria: barrer, regar plantas, doblar servilletas o preparar el desayuno.
- Concentración: respetar los momentos de atención profunda y ofrecer actividades repetibles.
- Organización: repisas etiquetadas con imágenes e implicación en el orden del hogar.
- Creatividad libre: acceso a materiales artísticos sin instrucciones rígidas.
De 6 a 12 años
- Espacio de trabajo propio: rincón de lectura o estudio con materiales accesibles.
- Desarrollo emocional: lenguaje respetuoso y reflexión sobre acciones y emociones.
- Actividades culturales: visitas a museos, bibliotecas o planetarios.
- Contacto con la naturaleza: exploración del entorno natural, senderismo, observación de fauna y flora.
Aplicar Montessori en casa no significa convertir el hogar en un aula, sino adaptar el entorno familiar para respetar el ritmo natural del niño, fomentar su autonomía y promover una convivencia más empática, consciente y respetuosa.