Las pelotas Montessori son cada vez más populares entre las familias que buscan materiales respetuosos y estimulantes para los bebés. Aunque no son materiales diseñados directamente por la Dra. María Montessori, sí responden a muchos de los principios fundamentales de esta pedagogía: fomentar la exploración libre, el movimiento, la autonomía y el desarrollo sensorial.
A continuación, te explicamos en profundidad qué son, cómo se utilizan correctamente y qué tener en cuenta a la hora de elegirlas
¿Qué son las pelotas Montessori y para qué se usan?
En el mundo actual, encontramos numerosos objetos que se promocionan como «juguetes Montessori», especialmente aquellos que estimulan los sentidos, el movimiento y la curiosidad natural del niño. Entre estos, las pelotas Montessori o sensoriales se destacan como una excelente propuesta para bebés desde los 3-4 meses.
Existen diferentes tipos:
- Pelotas puzzle de tela: formadas por gajos, combinan texturas y pueden incluir cascabeles. Su tamaño puede ir aumentando conforme crece el bebé.
- Pelotas de silicona: suaves, con formas irregulares o protuberancias.
- Pelotas tejidas: con variedad de colores y texturas.
- Pelotas con sonido o luz: se activan al manipularlas.
Comparten características comunes: son fáciles de agarrar, estimulan el tacto, la vista, la coordinación mano-boca y favorecen el movimiento autónomo.

Beneficios de usar pelotas Montessori
Aunque no son “materiales Montessori” en el sentido estricto, este tipo de objetos ofrecen múltiples beneficios para bebés pequeños:
- Estimulan la exploración sensorial: permiten absorber información a través del tacto, la vista, el oído e incluso el gusto (al ser llevadas a la boca).
- Favorecen el movimiento: el niño se moviliza para alcanzar o manipular la pelota, lo que fortalece su motricidad gruesa y fina.
- Promueven la concentración: captan el interés del bebé y prolongan su atención en una misma actividad.
- Impulsan el desarrollo cognitivo: el bebé aprende a causa-efecto, a reconocer texturas, pesos, sonidos.
- Fomentan la autonomía: son materiales de libre disposición que invitan al niño a actuar por sí mismo.
Este tipo de ejercicios pueden integrarse dentro de un enfoque de vida práctica adaptado a la etapa 0-3 años. Si te interesa este enfoque, puedes profundizar más en nuestro curso online de Vida práctica en casa (3-6 años), ideal también para familias que quieren aplicar Montessori en casa.
Cómo elegir una pelota Montessori
A la hora de seleccionar pelotas sensoriales para un bebé bajo el enfoque Montessori, es importante considerar lo siguiente:
- Materiales naturales: prioriza fibras naturales, madera, metal o telas variadas que aporten sensaciones reales. Evita plásticos.
- Seguridad: que no causen alergias ni contengan piezas pequeñas.
- Tamaño adecuado: el bebé debe poder agarrarlas con facilidad. Evita pelotas muy pequeñas por riesgo de asfixia.
- Riqueza sensorial: textura, peso, temperatura, sonido, color. Cuanta más información sensorial de calidad, mejor.
Cómo presentar la pelota Montessori (uso correcto)
Estas pelotas se presentan como una actividad de libre exploración, sin intervención directa del adulto. El ambiente ideal incluye:
- Una cesta con 3 a 6 pelotas de distintos tamaños, colores y texturas.
- Una alfombra o colchoneta en el suelo, donde el bebé pueda estar cómodo (boca abajo o sentado).
- Un adulto observador, que ofrezca el cesto al bebé y deje que este explore por iniciativa propia.
La clave está en no intervenir a menos que sea necesario. Evita dirigir la atención del niño, hablarle mientras juega o mover las pelotas por él.
Actividades y juegos con pelotas Montessori por edades
| Edad aproximada | Actividades recomendadas |
| 3-4 meses | Explorar una pelota liviana de tela con cascabel. Estimulación táctil y auditiva. |
| 5-6 meses | Alcanzar pelotas que ruedan suavemente sobre la alfombra. Coordinación ojo-mano. |
| 6-9 meses | Tomar, lanzar, golpear o morder pelotas de diferentes materiales. Movimiento libre. |
| 9-12 meses | Seguir pelotas rodando, gatear tras ellas. Trabajo motriz más amplio. |
A medida que el niño crece, se pueden incluir nuevas variantes como esconder pelotas parcialmente, introducirlas en cajas, transportarlas de un lugar a otro o imitar sonidos.
Errores comunes al usar pelotas Montessori
Para que este material realmente cumpla su función dentro del enfoque Montessori, es importante evitar:
❌ Interrumpir al niño mientras explora
❌ Ofrecer demasiadas pelotas o estímulos a la vez
❌ Dar pelotas con exceso de luces o sonidos que sobreestimulen
❌ Hacer que el adulto tome la iniciativa en el juego
❌ Ofrecer pelotas pequeñas que el niño podría tragarse
La propuesta Montessori parte siempre del respeto al ritmo y la libertad de movimiento del niño. El objetivo no es que «juegue correctamente», sino que pueda construirse a sí mismo a través de experiencias sensoriales ricas y seguras.