En muchas escuelas Montessori la celebración del cumpleaños de un niño se ha vuelto una tradición, porque es una experiencia en la que puede agradecer, sentirse apreciado y compartir de manera especial con sus compañeros. En la Casa de los Niños, tal como se conocen las escuelas de los 3 a los 6 años, también puede invitarse a los familiares cercanos a participar.

Para la celebración del cumpleaños en una escuela Montessori se necesita una mesa con una vela, un globo terráqueo y algunas fotografías del festejado desde el nacimiento.

 

¿Cómo se realiza?

El grupo de niños y los invitados se sientan en círculo, en el centro se coloca la mesa con la vela. Una vez colocados todos los elementos necesarios, el guía explica que se celebrará un cumpleaños y cada vez que alguien cumpla años, dará una vuelta completa al sol y encenderá la vela que lo representa.

Aprovechando la presencia de los padres del niño en la clase, podemos pedirles que cuenten alguna anécdota sobre el nacimiento del pequeño, mostrando alguna fotografía. Después, el festejado da la primera vuelta a la mesa, sosteniendo el globo terráqueo con las manos. Cuando el niño finaliza la primera vuelta, el guía indica que ha pasado el primer año de vida y los padres relatan cómo era el niño a esa edad o alguna anécdota de esa época; y se va repitiendo el proceso hasta que se completan las vueltas según los años cumplidos.

 

También podemos pedir a otros niños que traigan el número correspondiente a la edad del festejado o colocar tarjetas con los nombres de los meses de los años en el suelo, para que el festejado se ubique en el mes que corresponde.

Si el niño tiene entre 6 y 9 años, esta celebración es una buena oportunidad para que el propio niño elabore y exponga la línea de su vida (ilustrada con fotografías enviadas por los familiares) y los compañeros que lo deseen, pueden decir algunas palabras de felicitación.

Esta reflexión de Alonso Monroy, que despierta la admiración, la imaginación y el agradecimiento, sigue la línea de las historias propuestas por la Dra. Montessori.

El cumpleaños de cualquier miembro de un grupo de primaria es una excelente oportunidad para compartirla:

“Dicen los que observan las estrellas, que cuando cumples años el sol vuelve al lugar exacto en el universo en el que se encontraba el día en que comenzaste a transitar por la tierra, cuando abriste los ojos por primera vez. Así, la luz vuelve a iluminar a la luna y a los planetas desde el mismo punto del espacio de aquel vibrante momento en el que inició tu existencia, el cosmos se vuelve a alinear mirando hacia ti. Ese momento estelar se repite una vez en el año y por eso decimos que celebramos haber completado una nueva vuelta al sol. Celebramos que se abre y se cierra un nuevo ciclo, celebramos una nueva cosecha, pero sobretodo, celebramos que el cielo nos da la oportunidad de hacer consciente nuestro paso sobre la tierra. Observar la manta que fue bordada con estrellas, nos hace entender y reflexionar lo que ya se ha recorrido y lo que está por venir. Por eso dicen en los pueblos originarios, que cuando cumples una vuelta al sol vale la pena tomarse un instante para ser consciente de toda la energía que llevas en tu nombre y en tu esencia. Vale la pena abrir un espacio para agradecer la fuerza y la luz que te hacen único, vale la pena darse un respiro para renovar el espíritu. Un tiempo para sentirse dichoso y pleno en tu camino. Un alto para recoger los pasos ya andados y mirar el nuevo sendero que se descubre ante ti; la nueva vuelta al sol”.

Adela Vizcaino

Departamento Pedagógico